Cambiar la relación con la comida empieza por mirarla
Un espacio para observar, anotar y ordenar sin prisa
Leer con calma
Este no es un plan
No es un programa de alimentación. No hay menús, ni semanas marcadas, ni fases que cumplir. No prometemos resultados en 30 días, ni cifras, ni cambios visibles que mostrar en redes.
No hay un método probado. No hay un sistema que funcione para todos igual. No hay una autoridad que te diga qué está bien o mal.
Este es un lugar para mirar. Para detenerse un momento y observar qué ocurre cuando comes, qué sientes antes y después, qué patrones se repiten sin que los hayas elegido.
Es un espacio para anotar lo que ves. No para juzgarlo. Solo para nombrarlo, ordenarlo, y empezar a reconocerlo como tuyo.
El cuaderno
Imagina un cuaderno donde no tienes que rendir cuentas. Donde no hay casillas que marcar ni objetivos que alcanzar.
Un lugar donde simplemente escribes lo que pasó. Qué comiste, a qué hora, cómo te sentías. Sin más intención que verlo escrito.
Con el tiempo, ese cuaderno empieza a mostrarte cosas. Patrones que no habías notado. Conexiones entre lo que comes y cómo te sientes. Momentos del día que son más difíciles que otros.
No es magia. Es atención. Y la atención, sostenida con paciencia, es lo que permite que algo cambie desde dentro.
Capas del proceso
Mirar
Observar sin juzgar. Ver qué comes, cuándo, en qué contexto. No cambiar nada todavía. Solo mirar con curiosidad.
Nombrar
Darle palabras a lo que ves. Identificar patrones, emociones, situaciones. Escribirlo para que deje de ser difuso.
Ordenar
Organizar lo que has nombrado. Ver qué tiene más peso, qué se repite, qué es circunstancial y qué es estructural.
Probar
Hacer pequeños ajustes. No grandes cambios. Solo pequeñas pruebas para ver qué pasa. Sin compromiso de que funcione.
Mantener
Sostener lo que funciona. No por disciplina, sino porque tiene sentido. Porque ya no cuesta tanto. Porque se ha vuelto tuyo.
Escenas cotidianas
El primer momento del día
Antes de que el día se acelere. Ese momento entre despertar y salir corriendo. ¿Hay espacio para desayunar con calma? ¿O la comida es algo que se hace de camino?
La comida del mediodía
En el trabajo, en casa, fuera. ¿Es un momento de pausa o una interrupción? ¿Comes solo o acompañado? ¿Eliges o sigues la inercia?
Los momentos intermedios
Esos instantes en los que aparece el hambre, o el aburrimiento, o la ansiedad. ¿Qué buscas cuando abres la nevera sin tener hambre?
El cierre del día
La cena, el sofá, el final de la jornada. ¿Es un momento de calma o de descontrol? ¿Comes por hambre o por hábito?
El ritmo
Cambiar algo profundo no ocurre de golpe. Ni en 21 días, ni en 90. No hay un momento en el que despiertas y todo es diferente.
Lo que hay es un ritmo. Lento, a veces casi imperceptible. Un ritmo que no busca resultados inmediatos, sino comprensión. Que no persigue la perfección, sino la coherencia.
Un día observas algo. Otro día lo ves repetirse. Otro día decides probarlo de otra manera. Y otro día, sin darte cuenta, ya no necesitas pensarlo.
No es lineal. Hay retrocesos, días en los que todo parece igual que al principio. Pero si miras con suficiente distancia, ves que algo se ha movido. No porque lo hayas forzado. Porque le has dado espacio y tiempo.
Este es un proceso que respeta tu ritmo. Que no te empuja. Que no compara. Que simplemente está ahí cuando estés listo para dar el siguiente paso.
Preguntas que suelen aparecer
¿Esto es para perder peso?
No es un programa de pérdida de peso. Puede que cambie tu relación con la comida y que eso, a su vez, modifique tu cuerpo. O puede que no. No hay promesas sobre resultados físicos. El enfoque está en la relación, no en la báscula.
¿Necesito seguir un plan específico?
No. No hay menús ni horarios estrictos. La idea es que observes cómo te relacionas con la comida en tu vida real, con tu rutina, tus circunstancias, tus límites. No añadimos reglas. Miramos las que ya existen, las que te has impuesto o las que has heredado.
¿Cuánto tiempo se tarda en ver cambios?
No hay un plazo. Algunas personas notan cambios en semanas, otras en meses. Pero la pregunta importante no es cuándo, sino qué. Los cambios más profundos no son los que se ven rápido. Son los que se sostienen porque han nacido de entender algo, no de obligarse a algo.
¿Es esto para mí si nunca he hecho dieta?
Sí. De hecho, puede que sea más fácil empezar desde aquí. No hay que desaprender reglas, ni recuperarse de restricciones. Solo mirar con claridad qué pasa cuando comes, y ver si hay algo que quieras entender mejor.
¿Hay un profesional que me acompañe?
Este no es un servicio de asesoramiento individual. Es un espacio para explorar por tu cuenta, a tu ritmo. Si necesitas acompañamiento médico o psicológico, te recomendamos buscar un profesional cualificado. Esto no sustituye ningún tratamiento.
¿Cómo funciona en la práctica?
No es una plataforma ni una app. No hay suscripciones ni entregas semanales. Es una conversación. Un intercambio de ideas sobre cómo observar, anotar y ordenar tu relación con la comida. Si resuena contigo, puedes escribirnos y empezamos desde ahí.
Contacto
Si algo de esto resuena contigo, podemos empezar una conversación. Sin compromiso. Solo para ver si tiene sentido para tu momento actual.
Importante: Este formulario es solo para consultas informativas. No vendemos productos directamente. Este no es un servicio médico ni sustituye ningún tratamiento profesional. Si tienes dudas sobre tu salud, consulta con un profesional cualificado.
Gobierna
Calle de Alcalá 145
28009 Madrid, España
Teléfono: +34 91 582 97 43
Email: [email protected]